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Retención de Líquidos y Sus Principales Causas

La retención de líquidos, también conocida como edema o hidropesía, se refiere al acúmulo anormal de líquidos en tejidos del organismo. La hidropesía no constituye una enfermedad por sí sola, sino que es una manifestación clínica de muchas enfermedades. Es un síntoma que se observa con mayor frecuencia en mujeres debido a los cambios hormonales que se presentan a lo largo de su vida.

Desde un punto de vista médico, el edema es la acumulación excesiva de fluidos (agua, sal y líquido) en las células, tejidos o cavidades serosas del cuerpo. Para que el exceso de líquido se haga evidente en una persona de tamaño promedio, el líquido del espacio intersticial debe representar el 10% del peso corporal.

Clínicamente, la retención de líquidos se observa como la hinchazón o tumefacción de la dermis (capa superficial de la piel) y el tejido celular subcutáneo. Dependiendo de sus características, existen varios tipos de edemas y algunos pueden reflejar la existencia de una alteración transitoria o incluso ser la manifestación de una enfermedad grave.

Retención de líquidos

¿De dónde proviene  la retención de líquidos?

Como ya se expresó previamente, el acumulo de líquidos se produce en el espacio intersticial pero para entender mejor esto, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • El agua total corporal representa el 60% del peso corporal. De esa cantidad total del agua, el 45% corresponde al espacio extracelular.
  • Dentro del espacio extracelular se encuentran dos compartimientos separados por una membrana capilar. Ellos son: El volumen plasmático y el espacio intersticial; ambos intercambian agua, electrolitos, entre otros.
  • El líquido intersticial representa el 20% del agua total y es un ultrafiltrado en donde se difunden agua y electrolitos. La membrana capilar impide el paso de proteínas hacia dicho espacio.
  • Teniendo en claro esto, se debe saber que existen ciertos procesos fisiopatológicos que originan la hidropesía, que puede ser de dos tipos según dichos procesos.

Edemas localizados:

Son aquellos que se localizan sólo en una parte del cuerpo y obedecen a alteraciones de las fuerzas que componen la Ley de Starling, la cual regula el intercambio de líquidos entre el espacio vascular e intersticial a través de la membrana capilar. Por lo que, el edema se presenta si ocurre cualquiera de las siguientes circunstancias:

  • Disminución de la reabsorción linfática: Esto puede obedecer a cuadros de tipo obstructivo.
  • Por disminución de la reabsorción de líquido producto del aumento de la presión venosa.
  • Aumento de la permeabilidad capilar.
  • Por incremento en la filtración debido a la disminución de la presión oncótica plasmática.

Edemas generalizados:

Este edema se presenta de forma generalizada y se debe a la combinación de dos factores patogénicos: Alteraciones de las fuerzas de la Ley de Starling y trastorno en la retención renal de agua y sodio. Dichos trastornos de la retención renal de agua y sodio se dividen a su vez, en dos tipos de retención de líquidos:

Edemas con hipovolemia arterial efectiva:

Cuando hay desplazamiento de líquidos hacia el espacio intersticial, se produce una depleción del volumen circulante total. Por tal motivo, el organismo activa procesos con el fin de incrementar dicho volumen. Es por esto, que se activa la retención renal de sodio y agua, sin embargo, la consecuencia de esto, es la persistencia del edema. Entre los mecanismos que generan esta respuesta están:

  • Hipoalbuminemia por proteinuria masiva.
  • Menor presión oncótica plasmática y otros cambios hemodinámicos producto de vasodilatación arteriolar o venosa.
  • Mayor presión hidrostática capilar por hipertensión venosa.

Edemas con aumento de la volemia arterial efectiva:

  • Estos se deben a una falla renal primaria, ya sea aguda o crónica.
  • Al igual que en casos de glomerulonefritis.
  • Se caracterizan por haber exceso hidrosalino pero cursar con hipervolemia.

¿Qué ocasiona retención de líquidos?

Con anterioridad se describieron los diferentes mecanismos por los que se puede producir una retención de líquidos. A continuación se mencionan las distintas causas que pueden causar edema dependiendo del mecanismo fisiopatológico implicado:

Incremento de la presión venosa:

Causas locales:

Estas también se conocen como causas regionales y pueden ser:

  • Por obstrucción: Insuficiencia venosa crónica, tromboflebitis y trombosis venosa.
  • Por trastornos en la dinámica de la circulación venocapilar: Estado varicoso.

Causas generales:

  • Insuficiencia cardíaca congestiva.
  • Pericarditis constrictiva.
  • Yatrogénica: En los casos de sobrehidratación del paciente.

Disminución de la presión oncótica plasmática:

  • Dificultad de la síntesis de proteínas: Hepatopatías crónicas como la cirrosis hepática.
  • Pérdidas renales excesivas: Como ocurre en el síndrome nefrótico.
  • Mayor destrucción: Producto de un hipercatabolismo intenso.
  • Pérdidas entéricas excesivas: Ocasionadas por síndromes de malabsorción.
  • Desnutrición grave.

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Alteraciones en la permeabilidad del endotelio capilar:

  • Patologías generales: Fármacos, intoxicaciones o alergias.
  • Patologías locales: Quemaduras, traumatismos y celulitis.

Perturbación en el drenaje linfático:

  • Linfedema idiopático.
  • Neoplasias.

Edemas con hipovolemia arterial efectiva:

  • Hipoalbuminemia por proteinuria masiva: En casos de síndrome nefrótico.
  • Menor presión oncótica plasmática y otros cambios hemodinámicos producto de vasodilatación arteriolar o venosa: Esto se observa en casos de cirrosis hepática.
  • Mayor presión hidrostática capilar por hipertensión venosa: Como se observa en la insuficiencia cardíaca congestiva.

Retención de líquidos a causa del hígado:

La principal causa hepática de edema es la cirrosis. Esta genera insuficiencia hepática, disminuyendo la síntesis de proteínas.

Retención de líquidos a causa de los riñones:

  • Hay distintas causas renales que pueden originar una hidropesía, sin embargo, existe un mecanismo implicado que es directamente ocasionado por patologías renales.
  • Este se conoce como aumento de la volemia arterial efectiva.
  • Se observa en casos de insuficiencia renal agua o crónica y cuando hay glomerulonefritis agudas.

¿Dónde se manifiesta la retención de líquidos?

La retención de líquidos se puede presentar en cualquier parte del cuerpo, entre las que se encuentran:

  • Piernas y pies: Esta es la localización más frecuente del edema.
  • Manos.
  • Brazos.
  • Cara: Se puede observar edema bipalpebral en casos de síndrome nefrítico. También, puede haber edema unilateral palpebral debido a una celulitis o la picadura de un insecto.
  • Abdomen: Cuando se produce acumulación de líquido en esta cavidad, se conoce como ascitis.
  • Cavidad pleural: Esto se conoce como derrame pleural y a diferencia de los otros tipos de edema, no es visible a simple vista. Ya que sólo puede visualizarse en una radiografía de tórax. También se pone de manifiesto al examen físico.
  • Generalizado: Este se conoce como anasarca y es un edema que abarca la totalidad del cuerpo.

Síntomas de la retención de líquidos:

El edema viene representado por la hinchazón de la zona del cuerpo en donde se produzca el acumulo de líquidos. Esencialmente, no hay manifestaciones clínicas que acompañen a la retención de líquidos porque no es una patología por sí sola sino uno de los síntomas de algunas enfermedades. Sin embargo, existen ciertas características que deben tenerse en cuenta cuando se examina al paciente con edema:

Magnitud del edema:

Se mide por el grado de depresión que se produce al tocar con el dedo índice la zona en donde se localiza el edema. Cuando hay depresión, se conoce como signo de fóvea positivo. Hay cuatro grados de magnitud y son:

Grado 1:

  • Leve depresión.
  • Sin distorsión visible del contorno.
  • Desaparece casi instantáneamente.

Grado 2:

  • Depresión de hasta 4 mm.
  • Desaparece a los 15 segundos.

Grado 3:

  • Depresión de hasta 6 mm.
  • Recuperación de la forma a los 60 segundos.

Grado 4:

  • Depresión profunda de hasta 1 cm.
  • Persistencia por 2 a 5 minutos.

Magnitud del edema

Distribución:

  • Se debe tomar en cuenta si el edema es simétrico o asimétrico porque esto orienta el diagnóstico causal.
  • Es importante la localización inicial.

Causas de edema simétrico:

  • Insuficiencia venosa crónica.
  • Angioneurótico.
  • Desnutrición o pérdida de proteínas.
  • Cíclico.
  • Hepático.
  • Renal.
  • Cardiaco.

Causas de edema asimétrico:

  • Distrofia simpática refleja.
  • Trombosis venosa profunda.
  • Vasculitis.
  • Linfedema.
  • Inflamatorios.
  • Traumáticos.

Color de la piel:

Se debe evaluar la coloración de la piel afectada, pudiendo ser:

  • Rojo.
  • Blanco.
  • Azul.
  • Sin cambios de coloración.

Temperatura corporal del segmento afectado:

  • Normal.
  • Caliente.
  • Fría.

Aspecto de la piel:

  • Fina y lustrosa: Este es el aspecto de la piel en casos de edemas agudos.
  • Fibrosis y pigmentación: Son cambios que se observan en la piel sometida a edemas crónicos.
  • Descartar la presencia de lesiones patológicas en la piel como pigmentación, úlceras y cambios tróficos.

Presencia de dolor:

  • Es importante tener en cuenta la presencia de este síntoma.
  • Ya que orienta el diagnóstico hacia un edema de tipo inflamatorio.

Consistencia:

  • Dura: Generalmente cuando el edema es crónico.
  • De resto, suele tener una consistencia más blanda.

Momento de aparición:

  • Matinal.
  • Por la noche.
  • Cualquier momento del día.

Asociación de su aparición con eventos externos:

  • Picaduras.
  • Medicamentos.
  • Alimentación.

Presencia de condiciones fisiológicas que favorecen su aparición:

  • Menstruación.
  • Embarazo.

Anasarca:

Es la retención de líquidos que se da de forma generalizada. En estos casos, aparte de estudiar los parámetros descritos anteriormente, resulta necesario descartar la existencia de trasudados a cavidades y estar atentos ante la presencia de otros signos como:

  • Insuficiencia ventricular derecha e hipertensión venosa: Pueden concentrarse: Ritmo de galope, ingurgitación yugular y hepatomegalia.
  • Derrame en cavidades serosas: Ascitis, derrame pericárdico e hidrotórax. Todos estos se ponen de manifiesto al examen físico.
  • Síndrome de hipertensión portal o estigmas de hepatopatías crónicas: Signos de hiperestrogenismo, arañas vasculares, entre otros.

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¿Cómo detectar retención de líquidos?

  • Detectar la existencia de una retención de líquidos es sumamente sencillo, sólo basta con realizar una inspección del paciente.
  • Sin embargo, lo complicado ate estos casos no es detectar el edema sino orientar el diagnóstico causal, es decir, saber cuál es la causa que lo está generando.
  • Para esto, el médico se vale de varias herramientas; tomando especial importancia el interrogatorio y el examen físico.

Interrogatorio:

  • Antecedentes: Se debe preguntar por la existencia de enfermedades crónicas, además del consumo de medicamentos y si previamente ha presentado este tipo de síntoma.
  • Forma y momento de aparición del edema.
  • Preguntar si existen manifestaciones clínicas acompañantes.
  • Situaciones desencadenantes: Preguntar si ha sufrido una picadura, un traumatismo; en el caso de una mujer se debe preguntar por un posible embarazo o si se encuentra menstruando.

Examen físico:

  • Esencialmente se deben evaluar las características del edema. Localización, color y alteraciones de la piel afectada, temperatura, signo de fóvea y consistencia.
  • Descartar la presencia de líquidos en cavidades serosas. Esto se logra mediante el examen físico del tórax y el abdomen.
  • El examen físico debe ser completo ya que se pueden encontrar ciertas alteraciones que orientan el diagnóstico.

Estudios complementarios:

Se pueden realizar una gran cantidad de estudios paraclínicos con el fin de establecer el diagnóstico causal y los mismos dependerán de la sospecha clínica establecida. A continuación se describe de forma sencilla cómo orientar el diagnóstico según las características del edema:

1.- Edema bilateral:

Este es el simétrico y puede ser:

1.1.- Generalizado:
  • Insuficiencia cardíaca: Se localiza en los miembros inferiores y es progresivo, de predominio vespertino. Al principio es blando, pero a medida que avanza se vuelve duro, pigmentado y doloroso. Este edema incrementa si el paciente permanece de pie y disminuye al acostarse. Se puede acompañar de: Hepatomegalia, reflujo hepatoyugular y disnea.
  • Enfermedad renal: El edema de causa renal puede ser producto de un síndrome nefrótico. Es bilateral y ascendente, blando, de color normal o blanco e indoloro. Aumenta al estar sentado o de pie y al consumo de agua y sodio, mientras que disminuye con la restricción hídrica y sódica. Se acompaña de hipoalbuminemia y puede complicarse con ascitis o derrame pleural.
Retención de líquidos en párpados
Edema bipalpebral que puede presentarse por causas renales
  • Desnutrición: Este edema es progresivo y se localiza en miembros inferiores, blando, blanco, indoloro y no se relaciona con el horario. El paciente está pálido, tiene el cabello quebradizo, masa muscular disminuida y con la lengua lisa.
  • Insuficiencia hepática: Principalmente producto de la cirrosis hepática. Al principio es un edema localizado en la región abdominal (ascitis), es gradual y progresivo, después se extiende a miembros inferiores. Es de color blanco, de consistencia blanda, indoloro y disminuye en decúbito lateral izquierdo. Se puede acompañar de telangiectasias, ictericia, red venosa colateral, entre otros.
Localizado:

Predominantemente en miembros inferiores, las causas pueden ser:

  • Fármacos: Los calcio-antagonistas se han asociado con este efecto adverso, en especial la amlodipina y la nifedipina. Este edema tiene un inicio progresivo y aparece en cualquier horario. Se localiza en miembros inferiores, específicamente en tobillos, es de consistencia dura, de color normal e indoloro. Disminuye cuando se suspende el fármaco.
  • Síndrome de malabsorción: También es un edema que tiene inicio gradual, de color blanco, indoloro y que incrementa con la bipedestación y disminuye con el decúbito. El paciente aparte del edema, presenta anemia, parestesias, esteatorrea y calambres.
  • Idiopático: Este tipo de edema se caracteriza por aparecer en periodos, localizándose en cara, manos y piernas. Es de predominio diurno, consistencia dura, tiene color normal y puede ser doloroso. Se presenta de forma exclusiva en mujeres pre menopáusicas y se acompaña de cólicos y distensión abdominal, y trastornos psicológicos. El edema aumenta con la bipedestación y en climas calurosos, disminuyendo con el reposo, la actividad física y el uso de medias elásticas.
  • Pre-eclampsia: Este edema tiene un inicio súbito después de las 20 semanas de gestación. Se puede localizar en cara, manos y miembros inferiores. Es blanco, blando, indoloro y la gestante puede presentar cefalea, trastornos visuales, dolor en epigastrio e hipertensión arterial.
  • Embarazo: Se presenta con más frecuencia en el tercer trimestre de embarazo y puede permanecer hasta 10 días después del parto. Es un edema de inicio gradual y leve, que se localiza en los tobillos, blanco, blando e indoloro. Aumenta al estar de pie y en embarazos múltiples, mientras que disminuye al decúbito lateral izquierdo y con la elevación de los miembros inferiores.

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2.- Regional:

Esta es la acumulación de líquidos localizada y que es asimétrica. Entre sus causas están:

  • Inmovilización de una parte del cuerpo.
  • Insuficiencia venosa.
  • Lesión de tejido blando: En casos de celulitis o quemaduras.
  • Obstrucción venosa.

¿Cómo combatir la retención de líquidos?

  • Primero, se debe identificar cuál es la causa que se asocia con el edema.
  • Dependiendo de ella, se decidirá cuál es el tratamiento ideal.
  • El edema que es ocasionado por desnutrición o por fármacos es más fácil de manejar. Ya que sólo se requiere mejorar la dieta del paciente y suspender el fármaco respectivamente.
  • Mientras que el edema que se debe a trastornos cardíacos, renales, hepáticos o al cáncer resulta más difícil de manejar. Y algunas veces puede ser permanente.

Algunas formas de tratamiento:

  • Diuréticos: Estos son fármacos que favorecen la diuresis y resultan útiles en el manejo del edema patológico.
  • Drenajes: En los casos de ascitis refractarias al tratamiento farmacológico, será necesario realizar la extracción del líquido presente en la cavidad abdominal. El único tratamiento frente a un derrame pleural es realizar un drenaje mediante la colocación de un tubo de tórax.

Remedios para retención de líquidos en el cuerpo:

  • Hay una gran variedad de remedios caseros que ayudan a controlar el acumulo de líquidos.
  • Pero, estos remedios sólo resultarán útiles en los casos de edemas idiopáticos y que se deben a ciertas actividades cotidianas.
  • Ya que, si el edema es producto de una patología subyacente, será necesario tratarla con el fin de aliviar el síntoma.

¿Cómo evitar retención de líquidos?

Hay algunas recomendaciones muy sencillas que puedes seguir para evitar la retención de líquidos y son las siguientes:

No usar prendas de vestir muy ajustadas:

  • La presión ejercida por la ropa ocasiona enlentecimiento del flujo sanguíneo.
  • Esto lleva a que la circulación no sea adecuada.

Realizar ejercicio regularmente:

  • Aunque sea caminar durante media hora una vez al día ayudará a mantener una adecuada circulación y de esta manera se evitará la acumulación de líquido en los tejidos.
  • Si no tienes tiempo durante el día para realizar actividades físicas, una alternativa es evitar el uso de ascensores y utilizar las escaleras.

No permanecer sentado por periodos prolongados:

  • Esto hace que se hinchen tus piernas y pies, algo completamente fisiológico.
  • Si debes permanecer mucho tiempo sentado por tu trabajo, entonces una opción es que estires tus piernas al menos una vez cada hora.
  • Lo puedes lograr al dar un pequeño paseo en la oficina o recorriendo los pasillos si estás en un avión.

Beber dos litros de agua al día:

  • Esta es la ingesta mínima de líquidos al día, incluso cuando se está en épocas de invierno.
  • De esta manera se evitará la acumulación excesiva de líquido.
  • Si no te gusta mucho el agua, una opción es consumir infusiones y jugos sin azúcar.

Tener un buen y adecuado descanso:

  • Dormir las horas que necesitas al día es importante.
  • Esto ayuda a mantener un flujo sanguíneo adecuado.
  • Evita el acumulo de líquido en los miembros inferiores.

Aumentar el consumo diario de frutas y verduras:

  • Debes consumir al menos 7 piezas al día de dichos alimentos.
  • Aparte de ser ricos en agua y minerales, ayudan a regular el equilibrio de los líquidos corporales.

Ingerir una buena cantidad de proteínas:

  • Si hay disminución de las proteínas circulantes, disminuye la presión oncótica y se produce el edema.
  • Es importante que consumas al menos tres porciones de proteínas al día.

Controlar el consumo de sal:

  • Si bien es cierto que cuando se cocina se debe añadir sal a los alimentos, no se debe hacer de forma excesiva.
  • La sal puede ser reemplazada fácilmente por especies o hierbas.
  • No le agregues más sal a los alimentos una vez que estén servidos.

Evitar alimentos ricos en azúcares:

  • En este grupo se incluyen las gaseosas, el café y las harinas refinadas.
  • Todos ellos empeoran la sintomatología del edema.
  • Tanto el té como las infusiones son bebidas con propiedades diuréticas que ayudan a mantener un adecuado equilibrio hidroelectrolítico.

Está claro que estas recomendaciones son para evitar la retención de líquidos que se asocia a cambios fisiológicos y no al edema que es producto de una patología.

La retención de líquidos es la acumulación excesiva de líquido en el espacio intersticial que puede estar ocasionada por diversas causas. Cuando un paciente acude con este síntoma al consultorio es necesario realizar un interrogatorio y examen físico completos, prestando especial atención a las características del edema.

Hay algunas condiciones no patológicas que pueden provocar hidropesía como es el caso de la menstruación y el embarazo, sin embargo, en este último caso se debe estar muy atento por la posibilidad de pre-eclampsia. El tratamiento del edema dependerá de la causa subyacente, ya que aunque se pueden usar diuréticos para favorecer el drenaje de los líquidos, hasta que no se trate específicamente la causa, no habrá mejoría.

Para saber más sobre la retención de líquidos, te invito a ver el siguiente vídeo:

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