Para evaluar los problemas del sueño es importante en primer lugar comprender lo que constituye el sueño «normal» en niños y adolescentes. Las alteraciones del sueño como el insomnio en niños, así como muchas características del sueño en sí mismo, tienen características diferenciadas en los niños respecto al sueño y sus alteraciones en los adultos. La arquitectura del sueño y los patrones y conductas del sueño varían de forma significativa a lo largo del espectro de edad desde la lactancia a la edad preescolar y la adolescencia. Según maduran los niños asumen patrones de sueño más adultos (duración más corta del sueño, ciclos de sueño más largos, menos sueño durante el día

Aunque los patrones de sueño y los tipos de trastornos del sueño que se encuentran con mayor frecuencia en adolescentes comparten características con los de los niños más pequeños y los adultos, los cambios fisiológicos que se producen durante la pubertad y los desafíos del desarrollo de la adolescencia contribuyen en varias de las características exclusivas del sueño del adolescente.

Para apreciar el impacto de estos cambios fisiológicos y psicológicos es importante considerarlos primero en el contexto de la regulación del sueño humano y algunos de los principios básicos que gobiernan el sueño y la vigilia.

Un segundo principio importante de la regulación del sueño está relacionado con las consecuencias de no cumplir las necesidades básicas de sueño. Las necesidades individuales de sueño dependen de varios factores, incluyendo la edad y la cantidad de sueño obtenido en el período precedente. El sueño inadecuado de forma crónica produce lo que se denomina déficit de sueño o insomnio en niños. insomnio-bebes-causa-ponerlos-dormir-sitios-i-L-GFC48V

Si el insomnio en niños es lo suficientemente importante y no es compensado de forma voluntaria, el cuerpo puede responder anulando el control voluntario de la vigilia, lo cual causa períodos de disminución de la alerta, la caída en sueños ligeros y en pequeñas siestas.

Además, el individuo con privación del sueño puede experimentar microsueños diurnos repetidos muy breves (varios segundos) de los cuales puede no ser en absoluto consciente, pero lo cual de todas formas puede causar pérdidas significativas de la atención y la vigilancia.

Trastornos frecuentes del sueño

La mayoría de los trastornos de sueño o del insomnio en niños pueden conceptualizarse de forma amplia como el resultado de una duración del sueño inadecuada para la edad y las necesidades de sueño (cantidad insuficiente de sueño) o una alteración y fragmentación del sueño (mala calidad del sueño).

El insomnio en niños generalmente es la consecuencia de la dificultad para iniciarlo (retraso del inicio del sueño) y/o mantenerlo (despertares nocturnos prolongados), mientras que la fragmentación  del sueño con más frecuencia es el resultado de despertares breves, frecuentes, repetitivos durante el sueño.insomnio-en-niños-4La duración inadecuada del sueño, especialmente en los niños mayores y los adolescentes, también puede representar una decisión consciente sobre su estilo de vida para sacrificar sueño a favor de prioridades que compiten con él, como las tareas escolares y las actividades sociales.

Descubre los 3 trastornos de animo en niños mas frecuentes

Las causas subyacentes del retraso del inicio del sueño y de los despertares nocturnos prolongados o la fragmentación del sueño pueden a su vez estar relacionados con factores conductuales primarios (resistencia a irse a la cama que causa un acortamiento de la duración del sueño) y/o con causas médicas (apnea obstructiva del sueño que produce despertares frecuentes y breves.

Causas mas frecuentes del insomnio

Determinadas poblaciones pediátricas son relativamente más vulnerables a los problemas agudos o crónicos del sueño. Éstas comprenden los niños con problemas médicos, como enfermedades crónicas, por ejemplo la fibrosis quística, el asma y la artritis reumatoide y enfermedades agudas, como la otitis media; los niños que toman fármacos con efectos estimulantes (metilfenidato), que interrumpen el sueño (algunos tratamientos para el asma) o sedantes diurnos (algunos anticonvulsivos, agonistas á); niños hospitalizados y niños con variedad de trastornos psiquiátricos, incluido el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) la depresión, el trastorno bipolar y los trastornos por ansiedadinsomnio-en-niños-5Los niños con trastornos neurológicos pueden tener más tendencia a las convulsiones nocturnas, así como otras interrupciones del sueño y los niños con ceguera, retraso mental grave, algunos síndromes cromosómicos (Smith-Magenis, X frágil) y trastornos autistas tienen un riesgo aumentado del insomnio en niños y despertares nocturnos graves, así como de alteraciones del ciclo circadiano.

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Tratamiento

El tratamiento del insomnio en niños implica típicamente un programa de  extinción gradual implica retirar al niño la dependencia de la presencia de los padres con «comprobaciones» periódicas de los padres a intervalos sucesivamente más largos durante la transición de sueño-vigilia.

En los lactantes de mayor edad, con frecuencia es beneficiosa la introducción de asociaciones al sueño más adecuadas que estén fácilmente disponibles para el niño durante la noche (objetos de transición, como una manta o un juguete), además del refuerzo positivo (pegatinas si permanece en la cama).

El objetivo es permitir al lactante o niño desarrollar habilidades para autotranquilizarse durante la noche, así como a la hora de acostarse. Otras estrategias de tratamiento conductual que tienen apoyo empírico son la fusión de la hora de acostarse (se ajusta temporalmente la hora de acostarse acercándola a la hora real de inicio del sueño y después gradualmente se adelanta la hora de acostarse a la hora objetivo) y las rutinas positivas a la hora de acostarse.

Insomnio psicofisiológico

El insomnio en niños aparece sobre todo en los adolescentes y es infrecuente en los niños más pequeños. En este trastorno, el individuo presenta una ansiedad condicionada por la dificultad para dormirse o mantenerse dormido, lo cual produce una alerta fisiológica aumentada y compromete aún más la capacidad para dormir.

El tratamiento del insomnio en niños generalmente implica educar al adolescente sobre los principios de la higiene del sueño instruirle para usar la cama sólo para dormir y para salir de la cama si es incapaz de dormirse (control de estímulos), restringir el tiempo en la cama al tiempo real de sueño (restricción del sueño) y enseñarle técnicas de relajación para reducir la ansiedad. Raramente se necesitan fármacos hipnótico

Si el niño se ha acostumbrado a despertarse para tomas nocturnas («hambre aprendida»), entonces estas tomas deberían ser eliminadas lentamente. Los padres deben ser constantes al aplicar los programas conductuales para evitar el refuerzo inadvertido, intermitente, de los despertares nocturnos; también deberían ser preavisados de que el llanto con frecuencia aumenta de forma temporal al inicio del tratamiento («explosión postextinción»).

Principios básicos de la higiene del sueño para niños

  • Tener una hora para acostarse y una rutina previa fijas para el niño.
  • La hora de acostarse y la de levantarse deberían ser aproximadamente lasmismas las noches de los días de colegio y las de los días sin colegio.
  • No debería haber más de una hora de diferencia entre unos días y otros.
  • Hacer de la hora antes de acostarse un tiempo tranquilo compartido. Evitarlas actividades enérgicas, como los juegos movidos y las actividades estimulantes,como ver la televisión o jugar a juegos de ordenador, justo antes de ir a la cama.
  • No acostar al niño con hambre. Un tentempié ligero (como leche y galletas)antes de ir a la cama es una buena idea. Sin embargo, las comidas pesadas una o dos horas antes de ir a la cama pueden interferir con el sueño.
  • Evitar productos que contengan cafeína durante al menos varias horas antes de acostarse. Estas incluyen las sodas con cafeína, el café, el té y el chocolate.
  • Asegurar que el niño pasa un tiempo al aire libre cada día siempre que sea posible y que realice un ejercicio regular.
  • Mantener la habitación del niño tranquila y oscura. Es aceptable una luz nocturna de baja intensidad para los niños que se asustan ante una habitación completamente oscura.
  • Mantener la habitación del niño a una temperatura confortable durante la noche (<24 ºC).
  • No utilizar la habitación del niño para los minutos fuera o para castigos.
  • Mantener el aparato de televisión fuera de la habitación del niño. Los niños pueden desarrollar fácilmente el mal hábito de «necesitar» la televisión para dormirse. También es mucho más difícil controlar lo que ve el niño si el aparato está en su habitación.

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