La alergia a la proteína de vaca en bebés, es la alergia alimentaria más común en el niño y se define como aquellas que se producen tras la ingesta de lácteos desarrollando en el organismo una respuesta indeseada mediada por el sistema inmunológico, siendo la población más afectada los lactantes y niños pequeños y se presenta en aproximadamente un 2,5% de la población infantil. Siendo una condición que se presenta de manera frecuente y que en algunos casos pudiera confundirse con alguna otra patología que tenga una clínica parecida, es por eso que hoy compartimos algunas curiosidades acerca de alergia a la proteína de vaca en bebés.

Hay una gran variedad de alimentos que contienen proteína de vaca, como son los siguientes: Galletas, pan, mantequilla, golosinas, cereales, yogur, margarina, embutidos, queso, helado, entre otros; por lo tanto, cuando un bebé padece esta condición es necesario retirar de la dieta toda esta gama de alimentos hasta que la alergia tenga una resolución espontánea en caso de no ser mediada por inmunoglobulina E, ya que de ser así, la misma puede persistir incluso hasta la adolescencia y adultez.

Es importante tomar en cuenta que la mayoría de las veces la alergia a la proteína de vaca en bebés es autolimitada y se desarrolla una tolerancia a los alimentos con esos componentes, por lo que hay un buen pronóstico siempre y cuando se cumpla con el tratamiento indicado por parte del médico tratante; y siempre estar atentos ya que una reacción alérgica a alimentos puede estarnos hablando de una predisposición genética y debemos vigilar si se presentan otras reacciones alérgicas en el bebé, ya que hay un 28% de probabilidad de que desarrollen alergia a inhalantes. Alergia a la proteína de vaca en bebés_opt

Las proteínas de la leche de vaca son las responsables de la respuesta alérgica, algunas de dichas proteína son:

  • Caseinas: Que representan el 80% de la leche entera.
  • Seroproteinas: Representan sólo el 2% de la leche entera.
  • En menor medida se encuentran: Beta lactoglobulina, lactoferrina bovina, seroalbúmina bovina e inmunoglobulinas bovinas.

¿Cómo se manifiesta la alergia a la proteína de vaca en bebés?

Las manifestaciones suelen presentarse durante los primeros meses de vida o cuando se comienza a incluir leche artificial a la dieta del bebé luego de la lactancia materna; se han descrito diversas manifestaciones clínicas frente a la alergia a la proteína de vaca en bebés, que incluso pueden variar de un bebé a otro, siendo las mas comunes:

  • Mediadas por inmunoglobulina E: Que se presentan luego de una hora de su ingesta, como el eritema, angioedema y urticaria que son los síntomas más frecuentes; entre los síntomas gastrointestinales se encuentran el vómito y la diarrea y entre los respiratorios destacan la tos, episodios de sibilancias y rinoconjuntivitis, siendo la anafilaxia excepcional y altamente fatal.
  • No mediadas por inmunoglobulina E: Estos síntomas inician más tardíamente, después de dos horas de la ingesta, como la enterocolitis (diarrea, vómitos, palidez, deshidratación, debilidad e irritabilidad), proctocolitis (diarrea con moco y sangre) y la enteropatía (diarrea, vómitos, disminución de proteínas en sangre, lo que afecta el crecimiento y desarrollo del bebé).
  • Manifestaciones mixtas: Dermatitis, esofagitis, dolor abdominal y disfagia (dificultad para tragar alimentos).

¿Cuáles bebés tienen mayor probabilidad de padecerla?

  • Aquellos cuyos padres tengan antecedente de atopia (producción anormal de Inmunoglobulina E).
  • Administración de leche con proteína de vaca antes del momento recomendado.
  • Uso de leche con proteína de vaca alterna con leche materna.

Diagnóstico y Tratamiento

En cuanto al diagnóstico:

  • En el caso del diagnóstico clínico es necesario realizar una anamnesis completa, que incluya interrogar acerca  de antecedentes familiares de atopia; el tipo de alimentación recibida por el bebé (materna, artificial o mixta); comienzo de los síntomas y el tiempo que transcurrió después de la ingesta y la aparición de los mismos; el tipo de síntomas y qué consumió.
  • En el examen físico, que debe ser completo e integral, el médico deberá buscar signos de malnutrición.
  • Prueba Cutánea: Se introduce a través de una aguja una pequeña cantidad de la proteína de vaca y si se forma un habón o roncha, significa que la prueba es positiva. Su sensibilidad tiene varía de un 41-100%, teniendo un valor predictivo negativo de un 97%.
  • IgE específica: Es decir, se realiza una prueba serológica para identificar los valores de inmunoglobulina E contra la caseina o a la seroproteína; las cuales son las proteínas asociadas a la alergia a la proteína de vaca en bebés; siendo positiva cuando los valores están por encima de 2,5 KUI/L. Esta prueba sólo debe realizarse cuando los síntomas se presentan de manera inmediata luego de la ingesta de la leche, esto es normalmente referido por los padres. Tiene un valor predictivo del 90%.
  • Dietas de eliminación: Se usan en casos de síntomas crónicos o de inicio tardío; y consiste en eliminar de la dieta los alimentos que contienen la proteína de la leche de vaca, si luego de dos semanas en niño no ha mejorado aún indica que es poco probable que la causa de los síntomas del bebé sean las proteínas de la vaca; si por el contrario mejora, se realiza una prueba de provocación.
  • Prueba de provocación: La cual debe realizarse en un hospital que tenga los implementos necesarios en caso de presentarse una respuesta alérgica muy exagerada, esta prueba consiste en la administración controlada del antígeno y lo que se hace es vigilar la aparición de manifestaciones; es confirmatoria y segura en caso de hacerse según los estándares correctos.

Una vez confirmado el diagnóstico, el alergólogo hará una evaluación luego de los seis meses; y después de esa, realizará una anualmente hasta los cuatro años de edad.

En cuanto al tratamiento: Es importante que el médico decida la terapia más adecuada dependiendo del caso, ya que a pesar de presentarse alergia a la proteína de vaca en bebés no quiere decir que todos los pacientes sean iguales.

  • Dieta de eliminación: Es el único tratamiento eficaz en los casos de alergia a la proteína de vaca en bebés, ya que consiste en eliminar completamente el consumo de alimentos que tengan proteínas de vaca, por lo que el organismo al no ser expuesto a dichos alimentos, no producirá la reacción adversa; se debe informar de esto a todas las personas encargadas del cuidado del niño, ya que debe ser estricto.
  • Fórmulas de sustitución: En vista de que los lactantes no deben consumir leche convencional están las fórmulas de sustitución a base de soja (que no deben ser consumidas por lactantes menores de seis meses), de hidrolizados proteicos (cuyos componentes son proteínas de la leche de vaca siendo diluidas lo que no permite el desarrollo de la respuesta alérgica, esta es la más recomendada) y por último están las elementales (a base de aminoácidos, siendo su único inconveniente el elevado costo). En la imagen a continuación, se muestran unos sencillos pasos a seguir en caso de alergia a la proteína de vaca en bebés, tomando en cuenta la edad. Algoritmo-terapeutico-Alergia-a-la-proteína-de-vaca-en-bebés
  • Tratamiento con anti-inmunoglobulina E: Se crea un anticuerpo humanizado contra la inmunoglobulina E que reduce sus niveles en sangre, impidiendo así que se de la respuesta inmunitaria mediada por dicha inmunoglobulina, sin embargo, este tratamiento está aún en ensayos y no es altamente eficaz.

Estos son sólo algunas curiosidades acerca de la alergia a la proteína de vaca en bebés, es un tema muy amplio y altamente estudiado por los expertos en vista de la alta frecuencia con la que se presenta; es importante que si observas algunas de las manifestaciones nombradas anteriormente en tu bebé, acudas rápidamente con su médico de cabecera para que realice las pruebas necesarias que confirme o descarten la presencia de dicha condición.

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