La Apendicitis Aguda es una patología muy frecuente a nivel mundial, lo cuál la ha hecho una enfermedad estudiada a detalle en multiples factores. Se define como la inflamación de la apéndice cecal, la cual es una formación alargada, en forma de gusano, que se encuentra al final del ciego ny recibe su nombre (Apendice Cecal o Apéndice vermiforme) debido a su ubicación o forma. La mucosa que la recubre en su interior es tejido linfoide, el cual se inflama ante la presencia de multiples estímulos nocivos, y esta inflamación termina por obstruir al apéndice, esto causa dolor que inicialmente puede ser relativamente leve y conforme a avanza el tiempo sin resolverse la enfermedad, se va incrementando así como el daño al tejido.

Todo esto puede conllevar al estallido del apéndice cecal y consecuentemente una peritonitis, que de no ser resuelta puede causar la muerte. He aquí la importancia de obtener un diagnóstico certero del cuadro agudo. En casos menos comunes, el cuerpo tiene la capacidad de autolimitar el proceso inflamatorio, y las Asas intestinales rodean el tejido inflamado del apéndice cecal, formando una tumefacción conocida como plastrón apendicular. Este a su vez, puede sobreinfectarse y complicarse con la aparición de un absceso o puede representar una limitación del cuadro agudo.La Apendicitis aguda

El plastrón apendicular no complicado se debe tratar en etapas iniciales de forma medicamentosa, y posteriormente según algunos autores y escuelas, llevar al paciente afectado a la extracción de forma electiva del Apéndice. En cambio, el que se complica, debe ser llevado a intervención quirúrgica con la finalidad de drenar los abscesos para mejorar el estado clínico del paciente, sin intentar realizar medidas heroicas de retirar el apéndice, pues realizando maniobras para encontrarlo se pueden lastimar multiples tejidos secundariamente a la manipulación de los mismos.

La enfermedad puede presentarse en personas de cualquier género y edad, sin embargo es más frecuente en hombres en edades que van desde la niñez hasta los cuarenta años. Las mujeres representan el mayor porcentaje de falsos positivos, es decir, de personas que son diagnosticadas con apendicitis aguda inicialmente pero que después de ser llevadas al quirófano resultan siendo otras patologías, y el principal distractor que impide realizar un diagnostico certero son las enfermedades del sistema reproductor femenino (como es el caso de las patologías de ovario).

Se describe la obstrucción del apéndice cecal como causa inicial gracias a la cual se desarrolla todo el cuadro. Inicialmente se creía que algunos alimentos como las semillas tenían que ver en todo esto, sin embargo no existen suficientes pruebas que apoyen esta teoría, por lo cual ha pasado a ser considerada un mito. Sin embargo organismos como parasitos (Ascaris lumbricoides por ejemplo), así como algunos tumores, se han visto implicados en la aparición y desarrollo de cuadros de apendicitis aguda.

Primero: ¿Cómo se presenta la Apendicitis Aguda?

La Apendicitis aguda se presenta inicialmente con dolor abdominal. En sus primeras etapas, este puede ser un dolor en todo el abdomen, o en la boca del estómago, que con el pasar del tiempo se ubica en la parte baja y hacia la derecha del mismo. Sin embargo, desde un inicio, el dolor se puede manifestar en esta región. Puede estar asociada o no a náuseas, anorexia, fiebre, vómitos. Es deber del médico realizar multiples maniobras para examinar al paciente y determinar la presencia de los signos de irritación peritoneal que lo guiarán en el diagnóstico clínico. El apoyo paraclínico para la orientación diagnóstica estará dada por la hematología completa que en muchos casos puede mostrar aumento en el conteo de glóbulos blancos.

Fiebre

Otros estudios pueden ser la Velocidad de Sedimentación Globular (VSG) que es un marcador de procesos inflamatorios, o la Proteína C Reactiva (PCR). Se puede realizar exámen de orina para descartar la presencia de infección urinaria o cólico nefrítico que son diagnósticos que pueden ser confundidos con esta enfermedad. Sin embargo, el diagnóstico de esta patología es netamente clínico, al menos en su mayoría, y tanto los estudios de laboratorio y las imagenes como la tomografía axial computarizada, la Resonancia Magnética o el Ultrasonido abdominal, son usadas en caso de presentar dudas diagnosticas, y para conocer el estado general del paciente antes de la resolución quirúrgica.

Otros síntomas que pueden acompañar al dolor abdominal son las nauseas, con vómitos o sin ellos, la fiebre, la falta de apetito o anorexia, algunas veces el estreñimiento, entre los más resaltantes. Estos aparecen debido a la afección del tejido intestinal, que al infectarse puede causar fiebre. Lo esperado es que el paciente presente leucocitosis, es decir aumento del conteo de glóbulos blancos con respecto a su valor normal, sin embargo en algunos casos como en pacientes ancianos, inmunosuprimidos, desnutridos o diabéticos, estos valores podrían no presentar alteraciones, pero esto no descarta la existencia de la enfermedad.

Segundo: ¿Qué hacer en caso de presentar síntomas similares a estos?

Lo primero que debes hacer es acudir al médico. El te debe examinar y practicar examenes de rutina, los cuales incluyen perfil preoperatorio completo, pues la Apendicitis aguda es una patología de resolución netamente quirúrgica, a menos que ya exista un plastrón apendicular instaurado, en cuyo caso se debe mantener tratamiento con antibióticos de amplio espectro. Acudir a una valoración especializada es muy importante, debido a que esta enfermedad puede causar multiples complicaciones e incluso la muerte de no ser diagnosticada y resuelta a tiempo.

Exámen médico

Tercero: ¿Cómo se resuelve la apendicitis?

La resolución generalmente es quirúrgica, a excepción de que se presente el plastrón apendicular no complicado. Las técnicas son muchas, la manera tradicional es ingresar a la cavidad abdominal a través de una incisión en la parte baja y derecha del abdomen, traspasando la pared abdominal hasta llegar a la cavidad, se realiza la búsqueda del Apéndice cecal, y una vez identificado este se procede a extraerlo, y en caso de que exista pus en la cavidad abdominal, este debe ser lavado y eliminado por completo. El procedimiento será mas sencillo cuanto menos complicaciones resultantes de la patología existan.

La manera mínimamente invasiva consiste en la laparoscopia, que es el ingreso a la cavidad abdominal a través de lámparas y pinzas especiales, alargadas, que permiten la búsqueda, identificación, ligadura y extracción del tejido afectado. Esta técnica ofrece la ventaja de incisiones mucho mas pequeñas, e incidencia de complicaciones propias de las intervenciones quirúrgicas en menor cantidad. Debe ser llevada a cabo por personal entrenado en el área.

Intervención quirurgica

Cuarto: ¿Qué no se debe hacer si se sospecha de apendicitis aguda?

En caso de sospechar la existencia de esta enfermedad, lo primero que se debe evitar es la automedicación. Es decir, se debe evitar al máximo consumir analgésicos o antiespasmódicos, que pudieran enmascarar el cuadro de dolor y eliminar los signos clínicos que orientarán al médico para obtener su diagnóstico certero. Esto además de retrasar el tratamiento oportuno, puede causar complicaciones debido precisamente al retraso de la resolución idónea para el cuadro.

La apendicitis aguda es una enfermedad de diagnostico sencillo, y cuya resolución no tiene por que ser complicada, siempre que se encuentre en las fases iniciales de la evolución de la enfermedad. Por esto es importante acudir a la valoración por especialistas del área de manera rápida, al inicio de los síntomas, para evitar complicaciones que puedan comprometer el bienestar del paciente. Es el facultativo quien debe indicar los medicamentos que considere pertinentes según sea el caso. Una vez diagnosticada, debe ser tratada con antibióticos y analgésicos vía endovenosa, que debe empezar desde el momento del diagnóstico. El mantenimiento de terapia antimicrobiana en momentos posteriores está a cargo del médico.

En caso de existir complicaciones del cuadro, se recomienda proseguir los tratamientos antimicrobianos por períodos de tiempo más largos que en los casos donde no se presenten las mismas. Esta enfermedad puede confundirse con cuadros de enterocolitis, infecciones urinarias, cólicos nefríticos, patologías ováricas, entre otras. En estos casos de confusión, podría ser necesario mantener al paciente bajo observación. Será el médico experto en cirugía quien determinará la necesidad de llevar al paciente a resolución quirúrgica, según como observe las manifestaciones clínicas y paraclínicas de la patología. Ella es especialmente peligrosa en pacientes adultos mayores debido a las otras enfermedades que puedan estar presentes en ellos.

Ejemplo de estas enfermedades son las cardiopatías, la hipertensión arterial, la diabetes, la enfermedad renal crónica, la anemia cualquiera sea su origen, entre otras patologías. Será el anestesiólogo quien determinará que técnica es la mas adecuada para cada paciente en particular, según represente menor riesgo de complicaciones.

Los diabéticos son una población interesante pues en ellos la patología puede tener presentaciones atípicas si se comparan con el resto de la población. Los niños pueden presentar diferencias en el cuadro clínico, sobre todo los menores de cinco años. El médico debe prestar especial atención en estos grupos particulares de población. En conclusión se debe destacar que cualquier cuadro de dolor abdominal, por sencillo e inofensivo que parezca, debe ser llevado a la valoración médica pertinente, pues en este caso particular, la patología puede llevar a la muerte en caso de no ser diagnosticada a tiempo o certeramente. Por nuestro bienestar, es recomendable que ante cualquier indicio de ella, acudamos a nuestro médico de confianza.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here